Evitar los peligros ocultos en casa

Hogar, dulce hogar…  Este dicho  a menudo no se corresponde con la realidad. Los accidentes domésticos son mucho más comunes de lo que parece.  Parecen  fortuitos y casi imposibles de prever, pero no es sólo la fatalidad la causa de que se produzcan, sino también el descuido y la falta de prevención. Por eso conviene estar siempre alerta a los riesgos ocultos de la casa.  Aquí tienes una lista de aquellos peligros comunes que no solemos advertir…

Imagen Evitar los peligros ocultos en

Cristales de puertas impecables

Los ‘cristales invisibles’ son un peligro cierto: una limpieza exquisita puede ser  fatal si uno intenta atravesar una puerta de cristal ‘supuestamente abierta’. Lo mejor es poner algún elemento adhesivo  visible a la altura de los ojos de niños y mayores como medida preventiva. Los niños, por ejemplo, son muy impulsivos, y hasta los 6 años tienen visión en tubo: sólo ven aquello que centra su atención. Si corren a por un objeto intentando atravesar el cristal, las consecuencias son serias…

Muebles mal asentados

Librerías mal proporcionadas o sobrecargadas, camas extraíbles, suelos mal nivelados… Cualquiera de estos factores puede ocasionar el vuelco de un mueble. Hay que tener mucho cuidado al asentar los muebles, especialmente si se han desensamblado para una mudanza o cambiado de ubicación porque pierden resistencia. Si el mueble trae fijaciones a la pared, ponlas siempre. Las librerías sobrecargadas pueden caer al extraer un libro, y también un mueble situado en un suelo mal nivelado simplemente con tirar de una puerta.  Mucho cuidado con los muebles que ocultan camas extraíbles: ¡fíjalos siempre a la pared y que extraiga la cama un adulto!

Colgar estanterías

Al colgar una estantería, es esencial un taco apropiado a la pared: no es lo mismo un tabique de albañilería que uno de obra seca.  El orificio del taladro debe estar hecho con una broca de la misma medida que el taco que va a acoger, y éste debe ser adecuado para soportar la estantería y el peso que aguante encima.

Seguros en puertas

Niños y puertas son un cóctel explosivo… Elimina o bloquea  los seguros de baños y dormitorios. En las puertas abatibles, sitúa en altura mecanismos que eviten su cierre de un portazo y también elementos acolchados en la zona donde están los goznes. Evita que los niños vayan descalzos por la casa, para evitar que se extraigan una uña al pasarles una puerta (normalemente de armario) por encima de los pies. Compra mecanismos que impidan que puedan abrir las puertas deslizantes de terraza, tendendero, etc.

Bultos en altura

Ojo con los bultos que guardas en maleteros y en general en lo alto de muebles y estanterías. Cualquier caja o maleta llena de ropa puede convertirse en un arma si pesa mucho.  Intenta que estén bien asentados los objetos y no formes torres con ellos si prevés que tendrás que usarlos. Al sacarlos utiliza una escalera adecuada; nunca te subas en un taburete, silla plegable o similar.

Suelos porcelánicos en casa o jardín

Los suelos porcelánicos no tienen poros y resbalan más que los de gres tradicionales. Por eso desconfía de los supuestamente “antideslizantes” para baños y jardín. En terrazas y jardines la lluvia o los riegos pueden convertirlos en pistas de patinaje. Si ya están puestos, aplica líquidos antideslizantes (en centros de bricolaje).

Escaleras en casa

Son varios los peligros que presentan, pero suelen pasar inadvertidos…

  • Bajar o subir escaleras con bultos pesados o que limiten la visibilidad, aunque sea una “montaña” de ropa para planchar.
  • Resbalan mucho con calcetines de lycra o disfraces del mismo material con pies incorporados (tipo los de‘superhéroes’).
  • Las zapatillas en chancleta son inapropiadas para casas con escaleras.

Cables por los suelos

Conviene tener cuidado con los cables de los altavoces traseros de los Home Cinema, consolas de videojuegos y ordenadores y sus perfiéricos. Es uno de los accidentes laborales más comunes en oficinas.

Barras de cortina , cordones de rieles…

Comprueba la estabilidad de las barras de cortinas de vez en cuando y no olvides volver a fijar los mecanismos cuando hagas el lavado de cortinas.  Los niños pueden tirar de ellas hasta hacer caer la barra o el riel, o bien pueden sufrir ahogamiento con el cordón o cadenita de los rieles y estores.

Fotografía: Uponor

Más artículos de: Hogar Sano

Publicado el: 08-08-2011 | Autor: María Tebar

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