Instalar y mantener suelos de baldosas

Aunque colocar un suelo de baldosas cerámicas es una tarea que es casi mejor dejársela a los profesionales, hay muchos “manitas” avezados que están dispuestos a liarse la manta a la cabeza y colocar sus propios suelos cerámicos. Lo cierto es que si la base está bien nivelada y lo hacemos con cuidado y buenos materiales, los resultados pueden ser más que aceptables. Y para quienes no se animen a hacer el trabajo pero quieran que sus suelos luzcan mejor que nunca, también tenemos unos cuantos consejos prácticos.

Imagen Instalar y mantener suelos de bal

El pavimento en el que se coloquen las baldosas ha de estar, como hemos dicho, bien nivelado. Esto se puede conseguir vertiendo una capa de mortero o pasta autonivelante, que revestirá la superficie con una fina capa de unos 3-5 mm de espesor y la dejará perfectamente regular. Sobre ella ya es posible colocar las baldosas. Comenzaremos a planificar su colocación a partir de una esquina interior de la estancia, siempre dirigiéndonos hacia la luz; en la esquina estableceremos un ángulo recto con dos listones clavados provisionalmente en el suelo, a partir del cual comenzaremos a colocar baldosas. Los espacios restantes hacia la pared los rellenaremos al final con recortes cerámicos de baldosas sobrantes, cortados con una herramienta especial para cortar cerámica.

El cemento-cola se prepara en un cubo y se aplica en el reverso de cada baldosa con una llana dentada, fijando luego la pieza en su lugar. Hay que asentarla bien con un mazo de goma, y colocar crucetas de plástico entre las baldosas para dejar una junta. Las crucetas es preferible retirarlas antes de rejuntear para evitar que la pasta se agriete con el tiempo, aunque algunos profesionales optan por dejarlas. Poco a poco iremos colocando las baldosas de esta manera, evitando pisar las ya instaladas hasta que transcurran por lo menos dos días. Entonces será el momento de rellenar las juntas con una pasta específica para tal fin, del color que nos interese; un buen truco es utilizar una bolsa de plástico con una esquina cortada, a modo de manga pastelera, para aplicar la masilla en los huecos. Los restos se eliminan cuando esté la pasta a medio fraguar, limpiando a fondo las baldosas con una esponja grande y agua.

Imagen Instalar y mantener suelos de bal

Para limpiar los restos de cemento de un suelo cerámico es aconsejable usar productos específicos a base de ácido clorhídrico. También recomendamos encarecidamente aplicar productos protectores para evitar que se deterioren, y si las baldosas están situadas en el exterior, se puede utilizar un producto para convertir el suelo en antideslizante (si no lo es). Los suelos artesanales de barro cocido son más complicados de mantener. Lo mejor para conservarlos en perfecto estado es sellar los poros de las piezas con una mano de almagre aplicado con brocha (se trata de un colorante rojizo que se diluye con agua para su aplicación). Hay que aplicarlo en un total de tres manos, dejando secar 24 horas entre ellas y rebajando con agua el producto cada vez. Para terminar, podemos dar una capa de aceite de linaza con secantes para impermeabilizar bien el pavimento.

Imágenes: Viksoon, Col-1951,

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Categorías: Suelos y pavimentos

Publicado el: 03-02-2011 | Autor: Marta Sánchez

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