La decoración de las paredes

El estudio de la decoración de las paredes es imprescindible para un óptimo resultado. Las paredes vacías dan sensación de incompleto, de falta, de ausencia… En ellas son importantes los colores, texturas, acabados y diseños utilizados, tanto como los elementos artísticos y decorativos utilizados.

Fue en el siglo XVI cuando las paredes empezaron a cobrar especial relevancia dentro de la decoración. Decorarlas se consideraba un lujo que en aquellos momentos solo estaba al alcance de la clase noble. La técnica decorativa utilizada en aquellos momentos fue la del entelado, hoy en día considerada una técnica de decoración palaciega, y prácticamente en desuso, ya que se trata de una técnica de difícil mantenimiento. Con ella conseguiremos ambientes de estilo clásico, románticos y elegantes.

El papel pintado nació en aquella época como alternativa al entelado. Con él, se podía lograr un efecto parecido al de la tela, pero resultaba una técnica de fácil instalación, mejor mantenimiento y con mayores posibilidades, pero el mayor auge del empapelado se alcanzó en los años 60 y 70.

Aparecieron entonces los papeles de grandes dibujos geométricos, colores intensos, brillantes, basando todo el peso de la decoración en este recurso artístico.

Los 80 se caracterizaron por la aparición de una técnica decorativa nueva, el gotéle. Un recurso de muy buena aceptación que fue ganando adeptos día a día ya que con él es muy fácil disimular los defectos de albañilería, aporta textura a la pared, y además es un recurso relativamente económico.

En los noventa, las paredes se volvieron lisas. Bajo el lema “menos es más”, sucumbió el minimalismo y con él la ausencia de todo. De color, textura, dibujo… Las paredes, en su mayoría blancas, lucían lisas y sin exceso de piezas decorativas.

En la actualidad se busca la personalización de cada espacio, mezclando papel, pintura colores suaves, fuertes. Dependiendo de los muebles que apoyen sobre la pared, la luz que incida sobre ella o la visión desde diferentes puntos, optamos por dar más o menos protagonismo a cada pared dentro de una estancia.

Si optamos por muebles claros, es aconsejable utilizar colores intensos en las paredes sobre las que vaya apoyado, pero si por el contrario son oscuros, podemos trasladar ese protagonismo al resto de paredes vacías de muebles. En los espacios pequeños, los papeles pintados de grandes dibujos o muchos colores dotarán de personalidad cada pared.

Los elementos artísticos ayudarán a vestir las paredes para culminar la decoración de nuestra casa, y además tendrán la capacidad de hablar de nosotros, de nuestras inquietudes, gustos y devociones. Contamos con elementos como tapices, capaces de vestir una estancia por si solos. Pero también pinturas con grandes enmarcados, cuyo protagonismo puede residir en el diseño del enmarcado más que en la propia pintura.

Para decoraciones modernas contamos con las últimas tendencias en innovación artística. Los vinilos. Pueden ocupar totalmente la pared sin cargar de peso visual la decoración, incluso comenzar en una pared y continuar en la perpendicular. Los trípticos de gran tamaño podrán acompañar a estilismos de grandes dimensiones.

Fotografias: Papeles de los 70, Vanina Mizrahi, Bruguer, Studio Nommo, Flor4u

Por Olaia Pellón

Más artículos de: Ideas y tendencias

Publicado el: 03-10-2008 | Autor: Olaia Pellón

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