Panificadoras domésticas

Las máquinas de hacer pan o panificadoras domésticas son uno de los electrodomésticos menos conocidos en nuestras cocinas. Sin embargo, cada vez tiene más adeptos porque es muy atractiva la posibilidad de tener pan recién hecho y a nuestro gusto en casa desde bien temprano por la mañana. Y también es una interesante propuesta para celiacos. Internet está lleno de recetas para conseguir un pan aún más sabroso.

Imagen Panificadoras doméstica

Hace quince años fueron un boom en otros países como Alemania, Holanda y Reino Unido, y desde entonces han mantenido sus ventas. Y sin embargo es un electrodoméstico que ha costado introducir en España. Hoy son varias marcas las que lo ofrecen a precios accesibles, y cada vez más usuarios consideran que la posibilidad de tener pan recién hecho cada mañana en casa (ya olerlo es un placer) hace que merezca la pena la pequeña inversión (desde 50 €) y el hueco que hay que dedicarle en la cocina (el de un pequeño microondas de sobremesa).

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Las máquinas de hacer pan son aparatos relativamente sencillos. Contienen una cubeta antiadherente en la que se depositan (en orden y medidos con escrupulosa exactitud) los ingredientes para hacer el pan (básicamente la harina, la levadura y el agua), aunque según la receta se pueden añadir pasas, leche, hierbas aromáticos, cebolla, cerveza, etc. El equipo se programa de forma sencilla para hacer el tipo de pan elegido (baguete, pan de leche, etc.) y darle el color que nos gusta (tostado, medio o ligero). Y, lo mejor, se puede programar con retardo, para que se ponga en funcionamiento a la hora que deseemos y tener el pan recién hecho cuando nos levantemos por la mañana, a la hora de la cena, etc.

La panificadora eléctrica amasa el pan mediante una pequeña pieza antiadherente que va rotando en el interior de la cubeta antiadherente. Pero esa no es la única función que realiza. Según el programa elegido, el equipo primero amasa, permite reposar la masa resultante y finalmente realiza el proceso de cocción gracias a una resistencia eléctrica que se encuentra bajo el espacio donde se aloja la cubeta. El pan resultante tiene forma de bloque (como un pan de molde), por lo que estos aparatos suelen emitir una señal acústica (pitido) antes de iniciar el programa de cocción: en ese momento, si se desea, se puede sacar la masa para dar forma al pan antes de la cocción. Una ventana o visor de inspección permite en todo momento ver la marcha del proceso, que dura aproximadamente dos horas.

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El pan se extrae cuidadosamente con útiles de madera para no rallar la superficie antiadherente y se debe extraer la pieza antiadherente que ha servido para mezclar todos los ingredientes y mover la masa (ojo, muy importante hacerlo pronto, al extraer el pan, para no perder la pieza si el pan se queda duro y termina en el cubo de la basura). La capacidad de las cubetas es de 750 gramos a 1 kilo, aunque se contempla la opción de hacer la mitad.

Los ingredientes son muy básicos: harina, agua, sal, levadura fresca de panadero... Pero también venden cada vez en más supermercados (especialmente los alemanes como Lidl y Aldi) paquetes con la mezcla a la que sólo es necesario añadir el agua. Se trata de productos muy fáciles de utilizar, con los que se obtiene pan francés, pan integral o con semillas (normalmente, pipas de girasol).

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Aunque cada máquina de hacer pan suele venir acompañada de vaso y cuchara medidora, no está de más hacerse con un llavero de cucharas medidoras en metal con las medidas inglesas (teaspooon, half teespoon, etc.).  La panificadora suele traer de fábrica un libro de recetas para iniciarse, que normalmente se basa en estas medidas. Pero además internet está lleno de deliciosas recetas para preparar (busca por "breadmaker récipes" o "recetas para maquina de hacer pan"), incluso de foros sobre el tema en los que muchas personas intercambian trucos y conocimientos. Con un poco de práctica se puede empezar a hacer composiciones propias, eliminando, por ejemplo, una cantidad de agua y sustituyéndola por zumo de naranja o cerveza, o añadiendo todo tipo de especias al gusto.

También es posible realizar aquí la masa para pizza. Y en algunas hay un programa para elaborar deliciosas mermeladas. También se han convertido en una excelente alternativa para celiacos, ya que pueden elaborar en casa su propio pan sin gluten.

En general se trata de máquinas bastante resistentes que aguantan un uso continuado. Hay panificadoras de marcas como Philips, Severin, Tefal, Princess, Taurus, Moulinex, Kenwood, Delonghi. Se pueden encontrar a precios competitivos en tiendas como Amazon, a partir de 50 € y hasta unos 100 € las de marcas de mayor prestigio en nuestro país.

Fotografías: Severin y Philips

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Publicado el: 29-02-2012 | Autor: María Tebar

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