Reutilizar la comida y el vino sobrante en Navidad

La Navidad es esa época del año en que tradicionalmente las familias incrementan exponencialmente los gastos en regalos, electrónica y también en llenar la cesta de la compra… Ahora que la crisis económica nos obliga a ser ciudadanos más conscientes, la propuesta es seguir los consejos de la abuela para reutilizar las sobras de las comidas y cenas, reutilizar vinos y cavas que quedaron abiertos, etc… ¿Quieres saber cómo?

Es difícil calcular el hambre con que se sentarán a la mesa los comensales o si cundirán los diferentes platos y aperitivos preparados. Nuestra tradición manda que celebremos casi todas las fiestas comiendo de forma opípara, pero es una pena ver la cantidad de alimentos que terminan sobrando.  ¡Pues hagamos lo que los cocineros de los restaurantes de menú…! Donde hoy hubo lentejas, mañana puede haber una deliciosa crema de legumbres; si hubo gambas, mañana se prepara crema de marisco, y así sucesivamente…

La sabiduría popular dice que con cualquier comida sobrante se pueden preparar al día siguiente deliciosas croquetas. También es posible preparar pasteles salados (budines) o hacer saludables cremas de verdura. La idea es reutilizar la comida que queda en la fuente para hacer de nuevo un plato sano, sabroso y que mantenga todas las propiedades del alimento original. 

Croquetas

Imagen Reciclar la comida y el vino sobrante en Nav

Cualquier plato, desde un guiso de carne a pollo asado, pasando por  cocido, es susceptible de acabar convertido en plato de croquetas. Las croquetas caseras son uno de los platos que más gustan a mayores y a niños, y en la bechamel pueden caer picaditas las sobras del día anterior sin ningún problema. ¡Siempre están riquísimas!

Pasteles salados o budines

Imagen Pasteles salados o bud

Brabantia

Son otra fórmula estupenda de reutilizar comida que ha sobrado de una celebración, por ejemplo, una carne guisada, un pescado en salsa, etc. Hay que picarlo finito, elminando huesos y espinas, añadir dos o tres huevos, un poco de pan de molde sin corteza y si se quiere un poco de leche. Se pasa todo por la batidora, se introduce en un molde, y en el horno o el microondas se espera a que el pastel cuaje. ¡Listo!

Caldo de marisco

Imagen Caldo de mar

Potterybarn

Si has preparado un plato con gambas o langostinos y has tenido que pelarlos antes de cocinarlos, no tires las cáscaras. Puedes cocerlas con un poco de cebolla y ajo picados y obtener así un estupendo caldo de marisco que te servirá para preparar paellas, fideuás y muchos otros platos de pescado. Trituradas finamente junto a otros ingredientes, las cáscaras de marisco también sirven para elaborar deliciosas cremas, a las que aportan su color característico.

Cremas de verduras

Imagen Cremas de verd

The White Company

Si preparas una de las tradicionales verduras de Navidad, como cardo, lombarda, etc., no desaproveches lo que sobre. Prueba a hacer una crema añadiéndole un poco de nata líquida o leche evaporada para que quede más suave, y si es necesario especiándola un poco más. La lombarda rehogada con ajo está riquísima si la mezclas con una manzana asada previamente y pasas todo por la batidora. Puedes freír unos dados de pan y esparcirlos por encima si no te agrada el color resultante.

Vinos y cavas

Imagen Vinos y c

Villeroy & Boch

En general, los vinos y cavas pierden sus propiedades una vez abiertos, aunque unos antes que otros. Los vinos espumosos y los cavas puedes darlos por perdidos para reutilizarlos en una nueva comida, pero sí son deliciosos ingredientes para cocinar diferentes platos, asados, etc. En general, se conservan mejor los vinos de alta graduación que los de baja graduación. Y siempre puedes preparar una refrescante sangría con vino tinto, gaseosa , refrescos, fruta, azúcar y canela.

Más artículos de: Hogar Sano

Publicado el: 19-12-2011 | Autor: María Tebar

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