
Las alfombras son elementos indispensables en la decoración de nuestra casa. Ayudan a conectar los elementos que componen un ambiente, como por ejemplo la mesa con las sillas en el comedor, o el sofá con la mesa de centro, protegen el suelo de pisadas, golpes y rayones, hacen que pisar descalzo sea mucho más agradable y la calidez que aportan al hogar es indiscutible.

Es fundamental que a la hora de elegir un material para nuestra encimera, además de encajar de forma decorativa con el estilo de nuestra cocina, sea capaz de soportar condiciones exigentes, ya que está sometida inevitablemente a manchas, altas temperaturas, humedades… Sobre ella se prepara la comida, se apoyan elementos como el fregadero y las zonas de cocción, y bajo sus dominios se encuentran tanto electrodomésticos como armarios y cajones.
La elección de los textiles, es una de las piezas clave en cualquier decoración, conseguirán dotar de calor de hogar nuestra vivienda, y serán en parte quienes marquen el estilo imperante en cada habitación. El tipo de tela que escojamos es una parte importante, pero no la única, la barra en la que colgarla y el método de sujeción, determinarán el resultado final.

Las puertas correderas son una magnífica solución para ahorrar espacio, comunicar estancias, ocultar pasos… En el mercado podemos encontrar diferentes tipos entre los que podremos elegir en función de nuestra necesidad.

Los cuadros son el elemento artístico con el que culminaremos la decoración de cualquier estancia. Colocarlos puede parecer una tarea sencilla, pero debe hacerse en base a algunos criterios, para que el resultado no de al traste con una estudiada decoración.

Los principales paramentos en los que desde siempre se ha tendido a la colocación de cuadros han sido la pared del cabecero de la cama y la pared del sofá, y quizá estos dos lugares sean en los que hay que poner especial atención, pero toda pieza artística tiene cabida en cualquier estancia y pared.


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