Estos días en que la nieve ha cubierto de blanco nuestras ciudades hemos tenido la oportunidad de ver un paisaje diferente desde la ventana de nuestra casa, un paisaje helado e invernal y muy bonito.

Pero un paisaje que ya por repetitivo y tardío en el calendario nos ha hecho ansiar más, si cabe, la estación primaveral que esta a punto de llegar.
Me planteo el porque de las tendencias, el origen de las modas y el hecho de que en un momento concreto apostemos por estilismos que en otros momentos hemos criticado hasta la saciedad, y encuentro la respuesta en la calle.

He buscado el porqué de esa inclinación hacia el mueble colonial que se respira en la actualidad, y me ha encantado la respuesta encontrada, por eso voy a compartirla con vosotros.
El verde es el color de la esperanza, un color directamente ligado con la naturaleza, con el campo y con la hierba. Es el color del paisaje dominante en el norte de España, en el que la incómoda lluvia constante nos compensa regalándonos una espectacular estampa que ver desde nuestra ventana.

El verde es un color secundario, fruto de la unión del azul y el amarillo, y en función de la cantidad de pigmento de uno o de otro, las tonalidades intermedias tenderán más hacia uno o hacia otro.
El martes fue carnaval, y tras dar un paseo por la ciudad y comprobar que la imaginación de las personas no tiene límite, me he dado cuenta que tenemos mucho más claro aquello que no le sienta bien a nuestro cuerpo, que aquello que no le sienta bien a nuestra casa, a la que en muchas ocasiones llegamos a disfrazar.

Tenemos claro cual es límite a partir del cual no debemos subir la falda o bajar el escote, tenemos muy claro que el azul nos sienta bien y que no podemos patear la ciudad sobre unos tacones de 10cm. Somos conscientes de que para unas cosas es imprescindible la etiqueta y para otras los vaqueros, y en carnaval hacemos todo lo contrario, buscando una personalidad que no nos corresponde.
¡Perfecto!!… pero entonces… ¿Por qué nos rendimos a las modas y a las tendencias de decoración más que a nuestra propia vida, a la hora de decorar nuestra casa?
Ideas y Tendencias, San Valentín
Hay muchas teorías sobre el origen de San Valentín. Una de ellas cuenta que surgió a raíz de un clérigo de la antigua Roma llamado Valentín, y al que se le ejecutó por casar a parejas en secreto.

Valentín murió el 14 de febrero de 269 d. C., y en el año 496 d. C., el papa Gelasio estableció el 14 de febrero como el día de San Valentín.
Desde entonces, esta fiesta se ha ido popularizando como el día oficial en el que los amantes se intercambian regalos y mensajes de amor en honor a su patrón, San Valentín.
Naranjas, limones, cerezas, fresas, frambuesas, plátanos, tomates, kiwis, mangos, papayas… hoy me he llevado una grata sorpresa, he ido a la frutería y había fresas! Supongo que en algunos lugares, quizá también aquí, ya habrían llegado con anterioridad, pero aquí no, o al menos yo no las había visto hasta ahora.

No me he podido resistir, tan rojas, tan olorosas, con sus hojitas verdes… tan bonitas! Al llegar a casa las he colocado en una fuente y de repente me he dado cuenta que la belleza de esta fruta inundaba mi cocina como si de un atractivo objeto de decoración se tratara, haciéndome obviar por completo todas aquellas cosas que con tanta ilusión un día compré.






